Completas actividades, ganas hashrate, y ese hashrate te da una parte del reparto diario. El dinero repartido sale de lo que genera la publicidad del sitio — ni de tu bolsillo ni del de otro usuario. Cobras en tu cuenta de FaucetPay.
Sin depósitos, sin tarjeta, sin inversión. No existe forma de ingresar dinero aquí.
El hashrate no se compra: se gana. Y se evapora si dejas de alimentarlo, así que la constancia es lo que cuenta.
Reclamos del faucet con captcha, enlaces patrocinados y anuncios recompensados. Cada uno suma hashrate a tu equipo.
Cada 10 segundos se emite una porción del pozo y se reparte entre los mineros activos, en proporción a su hashrate.
Desde — puedes enviar tu saldo a tu cuenta de FaucetPay. Los pagos se procesan en cola, en orden.
Merece la pena que lo entiendas antes de invertir tu tiempo, porque determina cuánto se puede ganar aquí — y cuánto no.
No, y no existe la posibilidad técnica de hacerlo: no hay pasarela de depósitos ni la habrá. Si alguna vez ves aquí un formulario pidiéndote dinero o las claves de tu wallet, es que te han redirigido a otro sitio.
Depende del pozo del día y de cuántos mineros lo compartan. Los números en vivo de esta página son la respuesta honesta: divide la emisión de 24 h entre los mineros activos. Son cantidades pequeñas, como en cualquier faucet.
Porque decae con el tiempo: se reduce a la mitad cada 12 horas sin actividad. Es lo que evita que alguien acumule una posición y cobre indefinidamente sin volver.
Cuando tu saldo llega al mínimo, pides el retiro y entra en una cola que envía a FaucetPay en orden. Los importes altos o las cuentas con señales raras pasan antes por una revisión manual.
Porque cada satoshi pagado es dinero real. Sin filtros antibots el pozo se lo llevarían scripts automatizados y no quedaría nada para las personas.
No. Hay límite de cuentas por conexión y las señales de multicuenta marcan los retiros para revisión. No compensa: el pozo es el mismo, solo conseguirías que te lo bloqueen.